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Decoración shabby chic.

En esta nota de DecoracionInteriores vamos a hablar sobre un estilo de decoración en particular.

Es un estilo descontracturado que combina elementos nostálgicos típicos del vintage y otros estilos antiguos con tendencias modernas, que aportan ese detalle “chic”, en una personal comunión entre desparpajo y distinción a nivel decorativo.
Este estilo es una opción ideal para un cuarto infantil ya que sus colores y su elegancia lo hacen especialmente encantador para la habitación de un bebé.


Consta de espacios en donde reina el blanco por excelencia, con toques femeninos por el rosa que siempre se utiliza ademas de otrs suaves colores y delicados dibujos con flores. En el sentido de elección de complementos, las lamparas de araña en cristal, los muebles blancos y los tejido cobran especial atención.
Muebles blancos, patinados, antiguos, toman protagonismo, como se dijo anteriormente los colores lilas y rosas no pueden faltar, todo acompañado con iluminación exclusiva, veladores, arañas y apliques con pantallas de gasa, tules, encajes, flores, decoradas en forma artesanal. Blanqueria exclusiva, acolchados, almohadones, doseles, cortinas, toallas, bordados, con infaltables patchword, y toques románticos, dignos de príncipes y princesas.

Los ambientes que basan su decoración en el shabby chic combinan muebles vintage o añejados especialmente para la ocasión con aparatos tecnológicos u objetos que responden a las últimas tendencias en diseño.
Asimismo, incorporan alfombras antiguas con motivos barrocos, complejas arañas en la iluminación y tenues luces románticas.
Por otro lado, los complementos y diseños textiles cobran también vital importancia en el shabby chic. Cortinas de tules y organzas, junto a tapizados estampados en flores, configuran ambientes cálidos y románticos. Colores como el rosa, el verde y otros tonos pastel sirven para agudizar esta tendencia hacia la calidez.
Este estilo surgió en Gran Bretaña, en los grandes cottages donde se vestían de muebles usados que se repintaban una y otra vez, y lucían viejas tapicerías de aspecto gastado. Las casas adquirían una pátina desgastada con el uso. El color blanco predominaba sobre todo en las paredes creando un ambiente muy particular.